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Clark y Price destacan en la remontada de Sussex contra Nottinghamshire

El segundo día en el County Ground de Hove dejó un mensaje claro: Sussex no piensa rendir honores al campeón sin pelear. Desde el 240 inicial de Nottinghamshire hasta el 308-6 al cierre, el partido se inclinó poco a poco hacia el lado local, impulsado por un sólido 89 de Tom Clark y un 56* muy maduro de Tom Price.

Nottinghamshire, que persigue el título en esta Rothesay County Championship Division One, se marchó del campo con solo dos puntos de bonificación y la sensación de haber dejado escapar la iniciativa, justo cuando sus rivales directos aceleran.

Un 240 que se quedó corto

El 240 de Nottinghamshire parecía una base razonable al inicio de la jornada, con Brett Hutton firmando 60 valiosos runs y Jaydev Unadkat encabezando el ataque local con 4-83. Pero a medida que el sol se asentó sobre Hove, el terreno se transformó en lo que suele ser en los días dos y tres: un paraíso para los bateadores atentos.

Sussex olió la oportunidad. Y la aprovechó.

Tom Haines y George Thomas abrieron con calma, midiendo a Mukesh Kumar y compañía. Haines, rápido de manos, castigó al indio con dos drives consecutivos por cobertura que marcaron el tono. Sin embargo, el capitán de Sussex se traicionó a sí mismo: un flick innecesario a una bola de longitud de Olly Stone acabó en las manos de Ben Slater en mid-wicket, una buena estirada del fildeador, pero una salida evitable.

Thomas no duró mucho más. Con el marcador en 35-2, jugó alrededor de una pelota recta de Tom Giles, que apenas se movió lo justo, y vio cómo su off stump salía volando. Nottinghamshire olió sangre. Lo que vino después fue un baño de realidad.

Clark y Tear cambian el guion

Con dos wickets tempraneros, el campeón parecía listo para imponer jerarquía. Clark y Charlie Tear pensaban distinto.

Durante 33 overs, el tercer wicket de Sussex fue un muro. Un stand de 132 carreras que desarmó el plan de Nottinghamshire y dio a Sussex la única bonificación de bateo conseguida hasta ahora en esta ronda de partidos de Division One.

Tear marcó el cambio de ritmo. Dos boundaries seguidos ante Stone sellaron el centenar de asociación. Clark, zurdo elegante y agresivo, levantó al público con un flick majestuoso a Giles que se fue por encima de la pierna para seis, golpe que además le dio su quinto medio siglo en una temporada castigada por las lesiones.

Mientras Tear absorbía presión en un extremo, Clark se soltó. Once fours, fluidez, autoridad. El dominio fue tal que Nottinghamshire empezó a perder chispa en el campo. El campeón corría detrás de la pelota y del partido.

Y entonces, el error. Con el centenar a la vista, Clark se dejó llevar por la impaciencia. Un long hop muy ancho de Hutton, una volea sin control, grueso inside edge y la bola destrozando sus stumps. En lugar de celebrar un hundred, el zurdo se marchó por 89, claramente abatido. Un wicket regalado que dio aire a los visitantes.

La salida rápida de Oli Carter, que también cayó con un flick a mid-wicket ante Stone, reabrió una puerta que Nottinghamshire ya veía cerrada.

Tear, paciencia; Patterson-White, calidad

Tear, en cambio, eligió el camino largo. Pasó veinte minutos clavado en 49. Bloqueó, dejó pasar, esperó. Al final, un sencillo ante Liam Patterson-White le dio su segundo fifty consecutivo en el Championship, apenas una semana después de su mejor marca de 89 contra Surrey.

No tuvo tiempo para disfrutarlo.

Casi de inmediato, Patterson-White le sacó una joya: bola desde la línea de leg stump, giro brusco, impacto en middle y off. Limpio. Un envío de manual del zurdo que recordó por qué Nottinghamshire confía tanto en su brazo izquierdo en los días largos.

En ese momento, Sussex aún iba por detrás, 42 runs abajo. El partido podía girar. De hecho, debió hacerlo.

Price y Simpson apagan el incendio

John Simpson y Tom Price se encargaron de lo contrario. Sin estridencias, empezaron a reconstruir. Bloquearon lo que había que bloquear, castigaron lo que se quedaba corto. Nottinghamshire, de nuevo, se hizo daño solo.

Mitch Hay tuvo en sus guantes la opción de cambiar el día. Stumping claro sobre Simpson, en 31, ante Patterson-White, con Sussex todavía en desventaja. Fallo. La pelota se le escapó, el bateador sobrevivió y con él la estructura de Sussex.

El castigo llegó poco después. La ventaja local empezó a crecer. Cuando Hutton por fin encontró el hueco en la defensa de Simpson, yendo bien ancho del crease para colar la pelota entre bat y pad, Sussex ya mandaba por 18 y la asociación por el sexto wicket valía 60 carreras.

Price, mientras tanto, se adueñó del cierre del día. Se aseguró su medio siglo, se negó a regalar el wicket y llevó a Sussex más allá de los 300 con dos boundaries consecutivos que arrancaron aplausos y, sobre todo, aseguraron el segundo punto de bonificación de bateo.

A su lado, Jack Carson hizo su parte y algo más: sobrevivió a una clara oportunidad de Hay, que volvió a fallar con el guante cuando el bateador estaba en 27. Otro golpe a la moral de Nottinghamshire en un día plagado de “qué hubiera pasado si…”.

Presión sobre el campeón

Al final de la jornada, el marcador no engaña: Sussex 308-6, 68 runs por delante, cinco puntos en el bolsillo frente a los dos de Nottinghamshire. En un fin de semana en el que Warwickshire ya ha despachado a Essex en dos días en Chelmsford y Somerset avanza firme ante Yorkshire, el campeón se encuentra atrapado en un partido que se le escurre entre los dedos.

El terreno en Hove suele ser más amable con el bate en los días dos y tres. Sussex ya ha hecho la parte difícil: sobrevivir a la nueva pelota, castigar los errores, acumular una ventaja decente. Ahora tiene la ocasión de convertir ese 68 en algo mucho más incómodo.

La pregunta es sencilla y brutal: ¿podrá Nottinghamshire, con el título en juego y la presión al alza, encontrar la respuesta cuando vuelva a tomar el bate?