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Chris Powell clama por VAR tras la derrota de Luton ante Stevenage

Luton Town salió de Broadhall Way con algo más que una derrota por 2-1. Salió con la sensación de haber sido castigado por dos decisiones arbitrales que, según su segundo entrenador Chris Powell, reabren con fuerza el debate sobre el VAR en League One.

El partido se encendió muy pronto. El técnico Jack Wilshere terminó expulsado por protestar con furia el primer gol de Stevenage, firmado por Dan Kemp, que en el banquillo de los Hatters consideraron ilegal por una falta previa sobre Liam Walsh. Para Luton, ahí empezó todo.

Powell, todavía con la adrenalina del encuentro, no se escondió. Para él, las dos acciones decisivas dibujan un mismo mensaje: esta categoría necesita tecnología.

“Entiendo que los árbitros tienen un trabajo duro. Pero, desde luego, hay un argumento para el VAR en este nivel. Puede costar puntos a los equipos, puede costar trabajos”, lamentó.

Dos goles bajo sospecha

El primer tanto de Stevenage encendió a todo Luton. Según Powell, Dan Phillips cometió una falta “clara” sobre Walsh antes de que Kemp abriera el marcador. El asistente de Wilshere habló de una infracción “blatante” que todo el estadio vio.

“Todos en el estadio esperan que el árbitro pite, sé que no deberías parar”, explicó. La jugada siguió, el silbato nunca sonó y Luton se vio por detrás en el marcador. Las repeticiones, apuntó Powell, solo reforzaron la sensación de agravio en el vestuario visitante.

La noche empeoró cuando Josh Magennis hizo el 2-0 para Boro. Esta vez, la protesta fue por un fuera de juego que en Luton consideran “claro”. Powell fue tajante: “Han marcado dos goles y han ganado un partido cuando, en realidad, han tenido una ayuda”.

El asistente no quiso cargar ciegamente contra el colectivo arbitral, pero sí subrayó el impacto de estos errores en un campeonato tan ajustado.

“Es duro para los árbitros, lo entiendo. Ellos tienen una fracción de segundo, nosotros tenemos la ventaja de verlo otra vez; ellos no. Pero solo esperas que, con la forma en que trabajan, siendo cuatro, con el asesor, tomen estas decisiones. Es difícil de tragar”, admitió.

Luton reacciona, pero no le alcanza

Con 2-0 en contra, Luton encontró una rendija para volver al partido. Un disparo de Kasey Palmer desviado por Mads Andersen terminó en la red y devolvió la esperanza a los Hatters. El gol cambió el tono del encuentro, empujó a los visitantes y obligó al equipo de Alex Revell a resistir.

Stevenage, sin embargo, aguantó el arreón final y se llevó tres puntos que le impulsan hasta la cuarta plaza en esta fase inicial de la League One. Luton, con un arranque equilibrado —dos victorias, dos empates y dos derrotas en seis jornadas—, se mantiene en la octava posición, con la sensación de haber dejado escapar algo más que un resultado.

Wilshere, castigado en la banda

La expulsión de Jack Wilshere añade un problema extra. El técnico no podrá ocupar el banquillo en el próximo compromiso liguero, en casa ante Bradford City, el 19 de septiembre. Su ausencia llegará justo cuando el equipo necesita calma, claridad y puntos para transformar la frustración en impulso.

Mientras tanto, las palabras de Powell resuenan más allá de Broadhall Way. ¿Hasta cuándo League One seguirá sin VAR cuando, como insiste el asistente de Luton, cada decisión puede cambiar no solo un partido, sino el rumbo de una temporada y el futuro de quienes la viven desde dentro?