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Cerúndolo realiza una remontada épica y elimina a Fritz en el US Open

Taylor Fritz salió a la pista como aspirante serio al título. Se marchó sin respuestas, sin palabras y con la sensación de haber dejado escapar el mejor escaparate de su carrera en su Grand Slam de casa.

El estadounidense, noveno cabeza de serie, dominaba con autoridad: dos sets arriba, break temprano en el tercero, el público de su lado y el cuadro abriéndosele como pocas veces ocurre en Flushing Meadows. Parecía un trámite. Terminó siendo un derrumbe.

Francisco Cerúndolo, número uno argentino en este US Open, se aferró al partido con una tenacidad feroz y acabó firmando una de las remontadas del torneo: 3-6, 4-6, 6-3, 6-4, 6-4 para colarse en octavos de final. Un triunfo que no solo tumba a Fritz, sino que reescribe el paisaje de la parte alta del cuadro masculino.

Fritz, desbordado al final, apenas pudo explicarlo: no sabía cómo había dejado escapar el encuentro, no quería hablar con nadie, solo desaparecer unos días antes de volver al trabajo. En su cara, más que rabia, había incredulidad. En la grada, silencio. En el marcador, un golpe demoledor a las aspiraciones locales.

Ocasión dorada desperdiciada

El contexto agrava la derrota del estadounidense. Finalista en Flushing Meadows en 2024, Fritz aspiraba a convertirse en el quinto jugador local en alcanzar la cuarta ronda este año. Con Jannik Sinner fuera de combate y Carlos Alcaraz recién regresado de una lesión de muñeca, el sueño de un campeón estadounidense 23 años después de Andy Roddick parecía algo más que una ilusión patriótica.

Este US Open se estaba despejando para que Fritz diera un paso al frente. Pero el partido se le escapó en cuanto Cerúndolo encontró ritmo con el revés y confianza al resto. El argentino empezó a leer mejor el saque, a castigar cada segundo servicio corto, a estirar los intercambios donde Fritz se sentía incómodo. El marcador se dio la vuelta y el noveno cabeza de serie no encontró ni plan B ni calma.

La “oportunidad dorada” de la que tanto se hablaba en la previa se esfumó en cinco sets.

Blockx aprovecha el hundimiento de Cobolli

El caos en la parte alta del cuadro no se detuvo con Fritz. Menos de una hora después, otro cabeza de serie se desplomó.

Flavio Cobolli, quinto favorito, arrancó bien ante Alexander Blockx, se llevó el primer set en el tie-break y parecía tener controlado el pulso táctico. Pero el partido dio un giro brusco. El belga, 28º cabeza de serie, se adueñó del encuentro y acabó imponiéndose por 7-6 (7-4), 3-6, 0-6, 3-6, en un marcador que cuenta mejor que cualquier análisis la desconexión del italiano.

El tercer set fue un síntoma claro: Cobolli lo entregó en blanco en apenas 20 minutos. Sin piernas, sin chispa, sin energía. Él mismo lo reconoció después: se sintió más tenso, más cansado, con menos gasolina que en días anteriores. Y en un Grand Slam, eso se paga al instante.

Cobolli no buscó excusas. Admitió que Blockx mereció la victoria y aseguró que lo apoyará en la siguiente ronda. Un gesto elegante tras una derrota que, como la de Fritz, deja la sensación de ocasión perdida.

Cerúndolo y Blockx se medirán ahora en octavos con un billete a cuartos en juego. Un duelo que nadie tenía en sus quinielas al inicio del torneo y que hoy simboliza el terremoto que vive el cuadro masculino.

El torneo que se queda sin favoritos

La primera gran sacudida llegó el mismo día inaugural. Novak Djokovic, cuarto cabeza de serie, perseguía un histórico 25º título de Grand Slam. Se fue entre lágrimas tras caer en cinco sets ante Mariano Navone, número 49 del mundo. El golpe fue mayúsculo y abrió de par en par la puerta a nuevas historias.

Después cayó Arthur Fils. El francés, décimo cabeza de serie, se despidió en cuatro sets ante Stefanos Tsitsipas, ex número tres del mundo, en otro aviso de que este US Open no respeta jerarquías.

La lista de ilustres eliminados no se detiene ahí. Felix Auger-Aliassime, tercer favorito, cedió en segunda ronda ante Karen Khachanov. En ese mismo escalón se quedó también el sexto cabeza de serie, Alex de Minaur. Uno tras otro, los nombres llamados a mandar en el cuadro han ido desapareciendo.

Las derrotas de Fritz y Cobolli rematan el escenario: por encima de todos, en la parte alta del cuadro solo resiste Alexander Zverev, primer cabeza de serie. Junto a él, apenas dos jugadores más dentro del top-20: Learner Tien (14º) y Jakub Mensik (17º), que además se enfrentan entre sí el viernes.

El resultado es contundente: Zverev podría plantarse en la final sin haberse cruzado con un solo top-10 y sin medirse a nadie del top-20 antes de semifinales. Un camino inusualmente despejado para un Grand Slam… si es que en este torneo queda algo que pueda considerarse “previsible”.

Dobles británicos a dos velocidades

Mientras el cuadro individual se incendia, el dobles masculino dejó una jornada de contrastes para los británicos.

Arthur Fery y Joshua Paris firmaron una sólida victoria por 6-4, 5-7, 6-4 ante Anirudh Chandrasekar e Ivan Liutarevich. Partido serio, trabajado, con temple en los momentos clave del tercer set para asegurar el pase.

Neal Skupski, junto a su compañero estadounidense Christian Harrison y como quintos cabezas de serie, no dio opción de sorpresa: 6-0, 7-6 (7-3) frente a los franceses Arthur Reymond y Luca Sanchez. Exhibición en el primer set, control y oficio en el segundo para cerrar el encuentro en el desempate.

No hubo final feliz para todos. David Stevenson y Marcus Willis cayeron por 5-7, 7-6 (7-2), 6-3 ante los franceses Sadio Doumbia y Fabien Reboul, 11º cabezas de serie, tras dejar escapar un partido que habían encarrilado con el primer set en el bolsillo.

Un US Open sin red de seguridad

Lo que empezó con la inesperada caída de Djokovic se ha convertido en una constante: los nombres grandes se van, los huecos en el cuadro se multiplican y las oportunidades aparecen donde nadie miraba hace apenas una semana.

Cerúndolo y Blockx, dos jugadores acostumbrados a mirar hacia arriba en los cuadros de Grand Slam, se encuentran ahora con un horizonte que invita a soñar. Fritz y Cobolli, en cambio, deberán convivir con la idea de que este US Open les ofreció algo irrepetible… y se les escapó entre los dedos.

Con Zverev como gran favorito teórico en la parte alta y un pelotón de aspirantes sin complejos al acecho, la pregunta ya no es quién manda en este torneo.

La pregunta es: ¿quién se atreverá a agarrar este US Open que todos parecen estar dejando caer?