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Cagliari vs Inter: El campeón busca mantener su dominio en Cerdeña

El campeón vuelve a Cerdeña con el colmillo afilado. Cagliari recibe a Inter en el Unipol Domus en un arranque de temporada que, sobre el papel, enfrenta dos victorias… pero realidades muy distintas.

Los números son crueles con los sardos: 13 partidos seguidos de Serie A sin ganar a los nerazzurri y 20 enfrentamientos consecutivos sin dejar su portería a cero ante ellos. Un dominio que ya se ha convertido casi en costumbre.

Cagliari, valentía entre golpes y ausencias

El equipo de Fabio Pisacane llega con moral por el 1-0 en Parma. No fue un triunfo cualquiera: Alessandro Romano, fichaje estival desde Roma, lo decidió con un zurdazo tremendo desde 25 metros. El balón voló, se clavó y abrió una nueva etapa para un Cagliari que, en el Ennio Tardini, no se limitó a esperar: mandó, estrelló dos balones en el poste y apenas permitió respuestas a un rival atascado en ataque.

El contexto, sin embargo, tiene un matiz amargo. Yael Trepy sigue de baja tras su accidente en una piscina. Ha salido de cuidados intensivos, pero seguirá fuera y se perderá la visita de Inter. Agustín Albarracín tampoco estará disponible, aunque al menos Pisacane no tiene sancionados y ha podido integrar esta semana en los entrenamientos al recién llegado Alieu Fadera.

La probable alineación local apunta a Caprile bajo palos; Zé Pedro, Deiola, Rodríguez y Obert en la zaga; Adopo, Winks y Romano en la sala de máquinas; Fazzini y Maldini como enlaces, con Mendy como referencia ofensiva. Un once con trabajo, piernas y cierta dosis de talento entre líneas, pero obligado a rozar la perfección defensiva ante un rival que castiga cualquier despiste.

Inter, campeón en modo rodillo

Inter abrió la defensa del título como acostumbra: golpeando pronto y fuerte. El 4-1 a Monza en San Siro fue una declaración de intenciones. Hakan Çalhanoğlu, Piotr Zielinski, Francesco Pio Esposito y Yann Bisseck firmaron los goles tras el momentáneo empate de Gustavo Varela.

El equipo de Cristian Chivu no solo ganó, impuso jerarquía. La línea de tres centrales —Bisseck, Akanji, Bastoni— blindó la zona defensiva y apenas concedió. Por delante, Barella, Çalhanoğlu y Zielinski manejaron el ritmo con la naturalidad de quien se sabe superior, mientras Dimarco y Diouf castigaban los costados. Arriba, Lautaro Martínez y Pio Esposito se repartieron movimientos y espacios con una química que invita a pensar en algo serio.

La mejor noticia para el técnico: plantilla completa, sin lesionados ni sancionados. John Stones ya debutó saliendo desde el banquillo ante Monza, mientras que Curtis Jones y Djed Spence todavía no estaban listos para entrar en juego; en el caso de Spence, pesa una pretemporada empezada tarde. Chivu, por tanto, puede repetir estructura y ritmo.

La alineación probable: J. Martínez en portería; Bisseck, Akanji y Bastoni en la línea de tres; Diouf y Dimarco por fuera; Barella, Çalhanoğlu y Zielinski en el centro; Lautaro Martínez y Pio Esposito como dupla ofensiva. Un once que mezcla la solidez de siempre con la frescura de nombres que empiezan a reclamar protagonismo.

El patrón que no se rompe

Inter no solo domina el historial reciente; suele marcar el guion del partido desde el primer minuto. Ante Monza necesitó apenas seis para abrir el marcador: Diouf encontró a Çalhanoğlu y el turco fusiló a la escuadra con la derecha. No fue un chispazo aislado. En los últimos nueve duelos de Serie A contra Cagliari, los nerazzurri golpearon primero. En seis de los últimos ocho, además, se fueron al descanso por delante.

La última vez que se vieron las caras, en San Siro, el 3-0 final engaña en un detalle: al descanso iban 0-0. Thuram, Barella y Zielinski destrozaron el partido en la segunda parte, pero Cagliari aguantó una mitad antes de desmoronarse.

Ese dato alimenta una incógnita para el domingo. Pisacane suele armar bloques compactos, cerrados, con prioridad absoluta en el orden defensivo. Puede que Inter no encuentre el gol tan pronto como acostumbra. Aun así, la dinámica de arranques fuertes, la calidad ofensiva y la autoridad con la que el campeón entra a los partidos sostienen la sensación de que el escenario más lógico es ver a Inter por delante al descanso y rematando el trabajo al final.

La muralla nerazzurra en Cerdeña

Cuando Inter viaja a Cerdeña últimamente, no solo gana: no encaja. Tres visitas seguidas con victoria y la portería a cero. Un 2-0 en agosto de 2023 con tantos de Dumfries y Lautaro Martínez, un 3-0 en diciembre de 2024 y otro 2-0 el pasado septiembre, con Lautaro y Pio Esposito como goleadores.

En el duelo más reciente, el dominio fue abrumador: Cagliari se quedó en seis remates, ninguno a puerta. Una estadística que retrata la distancia competitiva entre ambos equipos cuando Inter logra instalarse en campo rival y mover el balón con paciencia.

La defensa de Chivu llega en buen momento. Ante Monza, el trío Bisseck–Akanji–Bastoni no concedió prácticamente nada en juego abierto. Es cierto que Cagliari viene de mandar en Parma y de estrellar dos balones en el poste, señal de que genera y se anima desde media distancia, pero el reto es de otra dimensión: perforar a un campeón que ha hecho de la solidez su seña de identidad.

Pio Esposito, el chico que ya no espera

Francesco Pio Esposito ya no es solo una promesa. Está en plena irrupción. Frente a Monza inauguró su cuenta de la temporada con un recurso de delantero grande: un taconazo sutil a centro de Diouf, más propio de un veterano que de un futbolista en plena pelea por hacerse un hueco.

El escenario del domingo le trae buenos recuerdos. En el Unipol Domus marcó su primer gol en Serie A, culminando un centro raso de Dimarco. Ese tanto abrió una puerta que ahora intenta atravesar definitivamente: la de convertirse en titular habitual junto a Lautaro.

Chivu lo eligió de inicio en el debut liguero, dejando a Thuram y Bonny como alternativas desde el banquillo. Una decisión que habla de confianza y de jerarquías en revisión. Con minutos asegurados y un contexto ofensivo que le favorece, el joven italiano se presenta en Cagliari con la inercia perfecta para volver a aparecer en el marcador.

Un campeón que no negocia

El pronóstico apunta a un Inter dominante, con la inercia de su historia reciente y la sensación de que, si marca primero, el partido se le pone de cara de inmediato. Cagliari, empujado por su gente y reforzado por el buen estreno en Parma, necesitará un partido casi sin errores para romper una racha que ya pesa demasiado.

La pregunta es clara: ¿podrá el campeón mantener este pulso de autoridad lejos de San Siro o encontrará en Cerdeña el primer verdadero examen de su reinado?