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Brad Friedel y Scott Davidson toman el control del Shrewsbury Town

El Shrewsbury Town, club modesto y agitado de la League Two inglesa, se prepara para un giro radical de rumbo con acento estadounidense. Al frente del proyecto aparece Scott Davidson, empresario de Miami, y a su lado una figura que en el fútbol británico no necesita presentación: Brad Friedel.

La operación ya ha pasado un filtro clave. La English Football League y el regulador independiente han dado luz verde al desembarco del grupo americano tras superar el test de propietarios y directores. Falta el último tramo de la negociación entre las partes, pero en Shrewsbury ya se asume que el cambio de era es cuestión de semanas.

Cuando se firme, se cerrará también un capítulo histórico. Roland Wycherley, presidente de 85 años, pondrá fin a una etapa que se ha prolongado durante tres décadas al frente del club. Una vida entera en el palco que cederá su sitio a un modelo muy distinto, con capital estadounidense y un enfoque claramente empresarial.

Detrás de ese cambio de mando se mueve Friedel, exguardameta internacional con Estados Unidos y rostro familiar en la Premier League tras sus años en Liverpool, Blackburn, Aston Villa o Tottenham. No llega para posar en las fotos: ha sido una pieza clave en todo el proceso y se incorporará al consejo de administración junto a Davidson.

El nuevo hombre fuerte del Shrewsbury, sin embargo, es mucho menos conocido para el gran público. Scott Davidson, 58 años, hizo su fortuna en el sector inmobiliario comercial. Formado en la Yale School of Management, pasó 12 años como director gerente en la multinacional bancaria JPMorganChase, con sede en Nueva York. Un perfil de alta finanza que, con el tiempo, viró hacia el fútbol.

Su primera gran incursión en el juego se produjo en Escocia. Desde julio de 2021 es director y accionista mayoritario de The Spartans, club de la League Two escocesa con base en Edimburgo. Desde su llegada, la trayectoria del equipo ha sido un ascenso constante: del Lowland League hasta rozar ya la SPFL League One. En un ecosistema acostumbrado a ver siempre a los mismos en la cima, el impulso de Spartans se ha convertido en una de las historias más llamativas del fútbol escocés reciente.

Davidson no se ha limitado al primer equipo. También ha ayudado a potenciar la fundación de fútbol de Spartans, considerada una de las mayores del Reino Unido por su alcance comunitario y su estructura. Un proyecto que mezcla rendimiento deportivo y tejido social, y que explica parte de la fascinación del estadounidense por el juego más allá del negocio.

Hay un detalle que lo distingue de otros propietarios: posee la licencia UEFA A. No la obtuvo por capricho. La usa como herramienta para comprender de primera mano qué necesita un entrenador, cómo se construye una sesión, qué exige un vestuario profesional. Un dueño que habla el mismo idioma que su cuerpo técnico tiene menos excusas cuando las cosas se tuercen.

Ese nivel de preparación es el que Davidson quiere trasladar ahora a Shrewsbury Town, con Friedel como aliado de peso en el consejo y como puente natural hacia el fútbol inglés. Mientras la afición rastrea quién es exactamente el estadounidense que está a punto de tomar el control del club, la pregunta de fondo ya está sobre la mesa: ¿puede este tándem americano transformar a un histórico modesto en algo mucho más ambicioso dentro de la League Two?