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Boxeo nepalí en los Juegos Asiáticos: Thapa Magar eliminado

En Nagoya, la noche fue larga para el boxeo nepalí. En el cuadrilátero del Nishio Gymnasium, donde el eco de cada golpe retumba más fuerte que los aplausos, Chandra Bahadur Thapa Magar se despidió prematuramente de los Juegos Asiáticos. Cayó por decisión unánime (5:0) ante el indio Jadumani Singh Mandengbam en la categoría masculina de hasta 55 kg.

Los jueces no dejaron espacio para la duda: tarjetas de 30–27, 29–28, 29–28, 30–27 y 30–27, todas para Mandengbam. Tres asaltos de tres minutos, intensos, sucios por momentos, con un detalle que pesó en el tramo final: en el tercer round, a Thapa Magar se le contabilizó una caída tras ir al suelo después de un empujón de su rival. No fue un golpe limpio, pero quedó registrado como knockdown. Y en un combate tan cerrado en algunos pasajes, eso marca.

Un golpe al orgullo de Nepal

La derrota de Thapa Magar no es solo una eliminación más en la hoja de resultados. Es la tercera caída consecutiva de la delegación nepalí en el torneo de boxeo, todas en la ronda preliminar.

Ese mismo día, Ramisha Shrestha también se quedó fuera. Perdió en la categoría femenina de hasta 51 kg frente a la vietnamita Thi Tham Nguyen, igualmente por 0:5 en las tarjetas. Un día antes, Dan Bahadur Darlami había corrido la misma suerte en hasta 70 kg, superado por el iraquí Ali Qasim Hamdan Al-Sarray, otra vez por decisión unánime.

Tres combates. Tres derrotas claras. Un patrón que duele en un país que había llegado a Nagoya con la ilusión de respaldar con resultados el crecimiento reciente de su boxeo.

Del podio mundial a un tropiezo temprano

Lo de Thapa Magar golpea especialmente por el contexto. El año pasado se subió al podio del mundo: bronce en el IBA Men’s World Championships. Después de ese torneo, la International Boxing Association lo colocó tercero del ranking mundial en la categoría élite masculina de 51–54 kg.

No es un desconocido. Es la cara visible del boxeo nepalí. Tanto que fue el abanderado de Nepal en la ceremonia inaugural de estos Juegos Asiáticos en Nagoya. De la bandera al adiós en preliminares. El contraste es brutal.

Pero así es el boxeo en este nivel: un mal día, un rival incómodo, una caída discutible, y todo el trabajo acumulado se reduce a tres asaltos que ya no se pueden corregir.

El resto del equipo, bajo la lupa

Nepal llevó a siete boxeadores al torneo. Tres ya han terminado su participación. Cuatro siguen en pie, con la presión multiplicada.

Hagendra Roka Magar tenía programado su combate ante el representante de Macao, Elvin John Reyes Salinas, en la categoría de hasta 60 kg. En hasta 65 kg, Kusum Tamang debía enfrentarse a la china Shu Li, un examen duro ante una potencia histórica del boxeo asiático. En los hasta 90 kg, Rabin Nepal estaba citado con el tailandés Jakkaphong Yomkhot, otro nombre de una escuela tradicionalmente fuerte.

Asmita Duwal completa la nómina, compitiendo en la categoría femenina de hasta 54 kg, con la misión de romper la dinámica negativa y sostener el orgullo de un equipo que ha visto caer uno a uno a sus referentes.

La primera tanda de resultados deja a Nepal tocado, pero no hundido. La pregunta ahora es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿quedará este torneo como un aviso doloroso o como el punto de inflexión que obligue a su boxeo a dar un salto definitivo?