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Bernie Ecclestone bajo la lupa por arma en aeropuerto

Bernie Ecclestone, el hombre que durante cuatro décadas manejó los hilos comerciales de la Fórmula 1, volvió a verse envuelto en un incidente con un arma de fuego en un aeropuerto, esta vez en Portugal.

El británico, de 95 años, fue retenido el lunes en el aeródromo de Tires, cerca de la localidad costera de Cascais, después de que la policía encontrara una escopeta en su avión privado sin la documentación necesaria para entrar en el país.

Según explicó en una conversación telefónica con Reuters desde Portugal, llevaba el arma desde Suiza para participar en una sesión de tiro al plato. El problema: no tenía el llamado “libro azul”, el documento exigido para importar legalmente la escopeta.

Ecclestone aterrizó en Tires acompañado de su esposa Fabiana, vicepresidenta de deporte de la federación que gobierna la Fórmula 1, y pasó el control de aduanas sin incidentes. El contratiempo llegó después, cuando la policía preguntó específicamente por el arma y reclamó los papeles.

Ahí comenzó lo que él mismo calificó como una “molestia innecesaria”. Ecclestone no habla portugués y el proceso se alargó hasta que su esposa, nacida en Brasil, se desplazó a Lisboa junto a un funcionario de aduanas para entregar la escopeta a las autoridades.

“Ahora hemos pasado por todo esto y la gente en Lisboa tiene el arma”, relató. Añadió que ya había firmado los documentos requeridos para regularizar la situación.

La historia saltó primero en la prensa portuguesa, que citó fuentes policiales para detallar que la escopeta fue descubierta durante un control rutinario del avión privado.

Ecclestone, antiguo piloto antes de convertirse en el gran gestor del negocio de la Fórmula 1 hasta su salida en 2017, posee una casa en la zona residencial cercana a Cascais, un enclave habitual de lujo y descanso para él y su entorno.

El episodio remite inevitablemente a otro momento incómodo para el británico: en 2022 fue detenido brevemente en Brasil por portar una pistola pequeña no registrada cuando se disponía a embarcar en un avión privado rumbo a Suiza. Entonces reconoció que el arma era suya, pero aseguró que no sabía que estaba en su equipaje, y restó importancia al caso calificándolo de “tonto” y “insignificante”.

Ahora, con otra intervención policial relacionada con un arma en un aeropuerto, el veterano exjefe de la Fórmula 1 vuelve a ocupar titulares, esta vez no por maniobras en los despachos, sino por lo que lleva en el equipaje.