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Barcola: Liverpool y Arsenal en la lucha por el joven talento

Bradley Barcola está a un paso de Liverpool. El acuerdo con Paris Saint-Germain está trazado, las cifras son de otro planeta y en Anfield ya miran el calendario para imaginar su debut. Sin embargo, en plena recta final del mercado, una voz autorizada ha levantado la mano y ha puesto otro nombre sobre la mesa: Arsenal.

Marcel Desailly, campeón del mundo con Francia y ex referente de Chelsea, ha instado públicamente al joven atacante a valorar seriamente el proyecto de Mikel Arteta. Según su visión, el club del norte de Londres podría “proteger” mejor al futbolista en la Premier League, un matiz que apunta tanto a su desarrollo deportivo como al entorno que le rodearía en sus primeros pasos en Inglaterra.

No es un detalle menor. Hablamos del objetivo prioritario de Liverpool para este verano, un jugador alrededor del cual el club ha construido buena parte de su planificación ofensiva.

Un acuerdo millonario y un calendario marcado

El movimiento, que se ha convertido en el gran culebrón del verano en Anfield, parece por fin encarrilado. Informes surgidos el miércoles apuntan a un acuerdo total entre Liverpool y Paris Saint-Germain por unos 163 millones de dólares, con 136 millones garantizados.

Desde Francia, el periodista François Plateau ha ido un paso más allá: Barcola podría viajar al Reino Unido en cuanto reciba luz verde para someterse al reconocimiento médico. Ese permiso podría llegar tan pronto como hoy.

El reloj manda. Si todo se firma a tiempo, el atacante podría estrenarse el próximo fin de semana ante Ipswich Town. Las normas de inscripción le impedirían estar disponible este fin de semana frente a Nottingham Forest, un detalle que obliga a Liverpool a hilar fino con los plazos.

Mientras tanto, la afición contiene la respiración. El mercado se cierra en cuestión de días y en los despachos de Anfield se trabaja a destajo para evitar que cualquier fleco obligue a posponer la operación hasta enero.

Sarr, otra pieza en el tablero

El nombre de Bradley Barcola no es el único que agita el verano de Liverpool. Ismaila Sarr, pieza clave de Crystal Palace, también ha sido vinculado con un posible movimiento hacia Anfield. Y esa corriente de rumores ya se deja notar en Selhurst Park.

Su entrenador, Pierre Sage, no ha ocultado que la situación es complicada para el jugador:

Las conversaciones, las llamadas, el ruido de mercado… Todo pesa. “Entiendo que para todos, cuando tienes este tipo de contacto, es difícil porque dudas mucho, pero, de momento, está con nosotros”, ha explicado el técnico, subrayando que Sarr tiene contrato hasta 2029.

Sage ha reconocido que el jugador está lesionado y que muchos tratan de relacionar esa dolencia con la incertidumbre sobre su futuro. Él, sin embargo, defiende la honestidad de su futbolista y recalca que no tiene “ningún problema” con su actitud. Ha hablado con él en los últimos días y su mensaje es claro: lo quieren sobre el césped, no en los titulares de mercado.

Un extremo más y varias incógnitas

Ni siquiera la inminente llegada de Barcola cierra el capítulo ofensivo en Liverpool. El club sigue rastreando el mercado en busca de otro extremo, esta vez específico para el costado derecho. Esa búsqueda abre interrogantes inmediatos sobre el encaje de jugadores como Harvey Elliott o Federico Chiesa, cuyo futuro queda bajo un foco distinto si aterriza otro atacante de banda.

La sensación es de carrera contrarreloj. Los movimientos se aceleran, las agendas se comprimen y cada hora puede redefinir el mapa ofensivo del equipo.

En medio de todo, una pregunta flota sobre el verano rojo: si Barcola ya tiene la puerta de Anfield entreabierta y un contrato de estrella en camino, ¿escuchará el consejo de Desailly y mirará hacia el norte de Londres, o abrazará definitivamente el proyecto que le espera junto al You’ll Never Walk Alone?