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El Barça vuelve a la élite financiera y deportiva

El Barça vuelve a jugar en la élite… también en los despachos

El verano en Barcelona no solo ha traído fichajes sonoros como Anthony Gordon, Karim Adeyemi, Rodri, Joao Cancelo o Gabriel Jesus. Ha traído algo que hace apenas un par de años sonaba a ciencia ficción: músculo financiero. Libertad para gastar. Sensación de club grande que vuelve a mandar en el mercado, y no de entidad asfixiada por las cuentas.

Ese cambio ya no se mide solo en sensaciones. Se mide en miles de millones.

Según datos recogidos por Mundo Deportivo, la revista Forbes sitúa ahora al FC Barcelona como el segundo club de fútbol más valioso del planeta, con una tasación de 7.500 millones de dólares. Hace un año, la cifra era de 5.650 millones. Un salto del 33 % en apenas una temporada.

Por el camino, el Barça ha adelantado a Manchester United, valorado en 7.200 millones, y solo tiene por delante a un rival que conoce demasiado bien: el Real Madrid, que encabeza la lista con 9.500 millones.

Un crecimiento que va mucho más allá del césped

El disparo de valor no nace solo de un buen verano de fichajes. Llega acompañado de un crecimiento sólido en el negocio global del club.

La entidad azulgrana prevé anunciar ingresos récord en el ejercicio 2025-26, rozando los 1.100 millones de euros, después de haber generado 994 millones en la temporada anterior. Un volumen propio de una multinacional del deporte, no solo de un club de fútbol.

Lo llamativo del informe de Forbes es el momento de corte: la valoración se basa en los datos al cierre de la temporada 2024-25. Es decir, en un Barça que todavía no exprimía al máximo su activo más emblemático: su estadio.

En el desglose, Forbes atribuye 3.012 millones de dólares al área comercial, 1.682 millones a los derechos de retransmisión, 1.454 millones al ticketing y actividades de día de partido, y 1.352 millones al valor de la marca Barcelona. Un club que factura por camisetas, por televisión, por entradas… y por lo que representa su escudo.

El Camp Nou, el gran acelerador que aún no está a pleno rendimiento

Ahí es donde la historia se vuelve especialmente interesante.

El Real Madrid ya explota el nuevo Santiago Bernabéu a pleno rendimiento, con todas sus zonas premium en marcha. El Barça, en cambio, todavía está en fase de encendido progresivo con el nuevo Spotify Camp Nou. No ha abierto del todo el grifo.

Cuando las obras estén completadas, el estadio tendrá capacidad para 104.600 espectadores y alrededor de 9.400 asientos VIP. Parte de esas nuevas áreas exclusivas empezarán a funcionar ya esta misma temporada, pero el potencial completo aún está por desplegar.

El simple regreso al Camp Nou ya ha supuesto un impulso evidente. Las gradas llenas, el ambiente, la sensación de hogar recuperado… y, sobre todo, la caja. Cada partido ofrece margen para que los ingresos de matchday y hospitalidad crezcan muy por encima de las cifras que hoy maneja la valoración de Forbes.

Un gigante comercial con una plantilla joven

El Barça, además, se encuentra en un momento especialmente atractivo para las marcas. Cuenta con un equipo joven, competitivo y con proyección, adornado por figuras globales como Lamine Yamal, que multiplican el impacto mediático del club.

La combinación es poderosa: una plantilla preparada para pelear por todo y un escudo que vuelve a ser sinónimo de modernidad, talento y espectáculo. Eso se traduce en contratos comerciales, giras internacionales y un alcance planetario que pocos pueden igualar.

Aun así, la distancia con el Real Madrid no es un detalle menor: 2.000 millones de dólares de diferencia en la valoración. Una brecha considerable que impide cualquier autocomplacencia en los despachos del Camp Nou.

Pero la dirección del gráfico es clara. El Barça ha crecido un 33 % en solo un año mientras su principal activo comercial —un estadio completamente remodelado— todavía no está plenamente operativo.

El proyecto deportivo ya está diseñado para competir al máximo nivel. Si el nuevo Camp Nou genera el caudal de ingresos que el club espera, la pregunta deja de ser si el Barça puede acercarse al Madrid en la lista de Forbes.

La cuestión pasa a ser cuándo estará preparado para superarlo.