La ausencia de Ajit Agarkar en la reunión de la BCCI
La reunión de alto nivel en Mumbai tenía todos los ingredientes de una cumbre decisiva para el cricket indio. Dirigentes, altos cargos, debate a puerta cerrada. Faltaba solo una figura clave: Ajit Agarkar. Y esa ausencia, en su propia ciudad, fue imposible de ignorar.
La Board of Control for Cricket in India (BCCI) se apresuró a bajar el tono. Nada que ver aquí, fue el mensaje oficial. Pero el ruido fuera de la sala no hizo más que crecer.
“Hoy estaba fuera de la ciudad, así que no pudo formar parte de la reunión. La reunión se convocó con muy poco margen, y nuestro presidente del comité de selección, Ajit, no estaba en Mumbai. No pudo unirse a la reunión, y se encontraba en una zona donde tampoco podía conectarse en línea, pese a nuestros mejores esfuerzos”, explicó el secretario de la BCCI, Devajit Saikia.
La explicación fue clara. El escepticismo, también.
Hace apenas unos días, el propio Agarkar presidió una reunión del comité de selección de forma virtual para escoger la plantilla de T20I para la serie de tres partidos contra Afganistán. Entonces sí había conexión. El jueves, de repente, no.
Saikia insistió en que no se trató de una reunión de selección. “Hoy no tuvimos ninguna reunión de selección. No hubo tal discusión en la reunión de hoy”, subrayó. Aun así, el ecosistema digital ya había arrancado por su cuenta: versiones sobre su futuro, rumores de salida, teorías de todo tipo multiplicándose en cuestión de horas.
Cuando el secretario de la BCCI habla con esa contundencia, desafiar la versión oficial se vuelve un ejercicio delicado. Pero la ausencia de Agarkar sigue alimentando la curiosidad. Y no es casual.
Su posición se ha visto bajo el microscopio desde el episodio de Rohit Sharma, cuando trascendió que los selectores habrían sugerido al ex capitán que se retirara, antes de que la BCCI interviniera. Ese choque de versiones dejó cicatrices internas y abrió un debate sobre los límites del comité de selección.
Ahora, se asegura que Agarkar está en el extranjero. Fuentes cercanas al organismo, sin embargo, insisten en que no se prevén cambios en el comité y que el ex jugador completará su mandato, que concluye en julio del próximo año. Incluso se habla de una posible extensión hasta el Mundial de 2027, previsto para octubre-noviembre, aunque ese punto no ha podido ser verificado de forma independiente.
Saikia, consciente del clima, marcó distancia con los rumores: “No quiero dar ningún alimento a los especuladores”, dijo, cortando en seco cualquier intento de lectura entre líneas.
Mientras tanto, el calendario ofrece una primera pista sobre su agenda inmediata. Se espera que Agarkar esté presente en la final del Duleep Trophy, que arranca el 6 de septiembre. La previsión es que viaje a Chennai para seguir in situ el duelo de cinco días con bola roja, acompañado por un par de colegas del panel de selección. Otros dos seleccionadores serán destinados a Delhi para la serie T20I contra Afganistán.
En Sri Lanka, durante la reciente serie de Test, Agarkar fue una figura constante en los planos televisivos. Siempre en la tribuna, siempre atento, imposible de pasar por alto. Este jueves, en cambio, volvió a ser imposible no notar su presencia… precisamente porque no estaba.
En un ecosistema donde una silla vacía puede desatar una tormenta, la próxima aparición pública de Ajit Agarkar no será un simple trámite de agenda. Será un examen silencioso sobre cuánta estabilidad real tiene hoy el corazón del sistema de selección del cricket indio.






