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El ascenso imparable de Abhishek Sharma en el T20

A los tres años y medio, en Amritsar, un niño apenas podía sostener el bate. Hoy, en su cumpleaños, ese mismo zurdo es el rostro de la nueva era del T20: un titular indiscutible de India y el hombre con la calificación más alta jamás registrada para un bateador en la historia del ranking ICC T20I.

Ese niño se llama Abhishek Sharma. Y su trayectoria no es solo meteórica; es demoledora.

El niño que no soltaba el bate

El primer entrenador de Abhishek no fue una academia de élite ni un técnico reputado. Fue su padre, Raj Kumar Sharma, excricketista, quien le puso un bate en las manos cuando otros niños aún jugaban con juguetes de plástico. A los tres años y medio, el juego ya era una obsesión.

Desde ahí, el camino por el sistema de edades de Punjab fue un desfile de números descomunales. En la Vijay Merchant Trophy 2015-16, Abhishek firmó más de 1.200 carreras con un promedio de 109,09 y, además, se llevó 57 wickets. Un auténtico todoterreno adolescente.

Capitaneó a Punjab al título de la Under-19 Asia Cup en 2016 y poco después se subió al tren de la generación dorada de India que conquistó la Under-19 World Cup en 2018. El salto al gran escaparate llegó rápido: con 17 años, Delhi Daredevils lo eligió en la subasta de la IPL 2018.

No explotó de inmediato. No fue la típica historia de debut y gloria instantánea. Pasó temporadas enteras puliendo su juego en el circuito doméstico y en la propia IPL, ajustando técnica, ritmo y mentalidad hasta encontrar el escenario perfecto para su estilo agresivo.

La huella de Yuvraj Singh: licencia para atacar

En ese periodo de maduración apareció una figura clave: Yuvraj Singh. El ex all-rounder de India se convirtió en mentor y confidente, especialmente durante el parón obligado por la pandemia de Covid-19.

Yuvraj vio algo claro: Abhishek no estaba hecho para el conformismo. No le pidió que se moderara; le pidió que se desatara. Que confiara en sus instintos de ataque y construyera su juego alrededor de ellos, no en contra.

Esa filosofía se incrustó en su ADN T20.

El salto internacional llegó en julio de 2024, con su debut en T20I. Pero el verdadero rugido apareció en febrero de 2025, en Mumbai, contra Inglaterra. Aquella noche, Abhishek firmó una de las entradas más feroces jamás vistas por un bateador indio en T20I: 135 carreras en solo 54 bolas.

Golpeó 13 seis y alcanzó el centenar en 37 entregas. No fue solo una gran actuación; fue una declaración. India tenía un nuevo destructor en el tope del orden.

De irrupción a récord mundial

Aquel 135 no fue un destello aislado. Fue el preludio.

En la Asia Cup 2025, Abhishek se consolidó como el ariete de India al inicio de las entradas. Acabó el torneo con 314 carreras en siete partidos, a un estratosférico strike rate de 200, y se llevó el premio al Jugador del Torneo mientras India levantaba el trofeo.

Las cifras empezaron a empujarlo hacia la cima del ranking ICC T20I. El punto culminante llegó tras un 61 ante Sri Lanka. Con esa entrada alcanzó los 931 puntos de calificación, la cifra más alta que haya logrado jamás un bateador en T20I masculino.

Superó los 919 puntos de Dawid Malan y dejó atrás las mejores marcas históricas de Suryakumar Yadav y Virat Kohli. Un territorio que hasta entonces solo se discutía en condicional, Abhishek lo convirtió en realidad.

Un bateador T20 construido para la destrucción

Los números de 2025 parecen de videojuego. Abhishek se convirtió en el primer jugador en la historia en superar las 1.000 carreras en T20 en un año calendario manteniendo un strike rate por encima de 200.

Cerró el año con un 202 de strike rate y 108 seis. Una combinación que redefine lo que significa “agresivo” en el formato corto.

En la IPL, su impacto fue igual de brutal. Con Sunrisers Hyderabad, destrozó a Punjab Kings con 141 carreras en 55 bolas en la edición 2025. Alcanzó su cincuenta en 16 entregas y el centenar en 40, castigando con 14 fours y 10 sixes mientras Hyderabad perseguía 246.

Aquella entrada borró del libro de récords la marca de KL Rahul como la puntuación más alta de un bateador indio en la historia de la IPL. Un hito más en un año en el que todo lo que tocaba se convertía en pólvora.

Su evolución no se explica solo por talento y estadísticas. Detrás hay una red de influencias de élite. Además de Yuvraj, Abhishek ha absorbido lecciones de figuras como Shikhar Dhawan, Brian Lara y Travis Head. En Sunrisers, su sociedad con Head mostró de forma cruda cómo dos atacantes sin freno pueden destrozar incluso a los ataques más completos del mundo.

El sello en el escenario más grande

Faltaba el gran examen global. Llegó en el T20 World Cup 2026.

Abhishek respondió como suelen hacerlo los grandes: marcando el partido que todos miran. Fue pieza clave en la campaña que llevó a India al título, incluido un demoledor 52 en 21 bolas en la final ante New Zealand.

No fue solo una contribución más en la hoja de servicio. Fue el tipo de entrada que cambia el pulso de una final, que obliga al rival a perseguir un ritmo que no puede sostener.

Un currículum T20I que apenas empieza

Entre 2024 y 2026, Abhishek Sharma ha disputado 56 T20I. Ha anotado 1.629 carreras en 55 entradas, con un promedio de 30,73 y un asombroso strike rate de 187,24.

Ya suma dos siglos y 11 cincuentas, con ese 135 como registro máximo. Su agresividad queda retratada en la cuenta de límites: 164 fours y 104 sixes en su carrera internacional hasta ahora.

Todo esto, y la sensación persistente de que su techo aún no se ha visto.

De aquel niño en Amritsar que apenas alcanzaba a levantar el bate al hombre que hoy redefine lo posible en T20, la pregunta ya no es qué ha logrado Abhishek Sharma, sino cuánto más podrá empujar las fronteras del juego corto.