Arteta elogia a David: su impacto en el equipo
En la antesala del partido de liga de este fin de semana, Mikel Arteta no quiso entrar en comparaciones fáciles. Pero dejó claro algo: la importancia de su portero en el proyecto es ya capital.
Cuando le preguntaron si el guardameta era su mejor fichaje, el técnico español esquivó el ranking, pero no el elogio. «No lo sé, ha sido un fichaje tremendo, no hay duda de eso. Si es el mejor o no es solo una opinión. No importa, estamos muy felices de tenerlo. Ha elevado al equipo a un nivel diferente y ahora tenemos que mantener ese nivel», subrayó.
El mensaje es nítido. No se trata de colocar medallas, sino de reconocer a una pieza que ha cambiado el tono competitivo del equipo. Un portero que no solo para, también sostiene, manda y da seguridad en los momentos de mayor ruido.
Arteta fue un paso más allá al explicar de dónde nace ese rendimiento en escenarios de máxima exigencia. «Creo que es su mentalidad. David tiene una calidad tremenda, pero ha superado muchas dificultades y desafíos para llegar hasta aquí. No fue fácil al principio, tuvo que resistir y demostrarse. Ahora tiene el derecho a ser uno de los mejores», remarcó.
Detrás de esa frase hay un recorrido: los primeros errores bajo el foco, la presión por justificar el fichaje, la competencia interna, el escrutinio constante. David sobrevivió a todo eso. Y salió reforzado.
Arteta, que conoce bien el valor de la resiliencia en la élite, lo presenta ya como un referente silencioso. No necesita proclamarlo como “el mejor negocio” para dejar claro que su portero se ha convertido en una de las columnas del vestuario.
El reto, como apuntó el propio entrenador, ya no es llegar. Es sostener ese listón. Y ahí, para David y para el club, empieza ahora el verdadero examen.






