logo

Artem Bondarenko y su complicado inicio en Al-Ahli: ¿qué futuro le espera?

La relación entre Al-Ahli y Artem Bondarenko no ha arrancado. Ni en el césped ni en la grada. Y, a estas alturas, también empieza a pasar factura en el banquillo.

El centrocampista ucraniano, llegado desde Shakhtar Donetsk en el último mercado de verano, vuelve a quedarse fuera. Según reveló el periodista saudí Waleed Saeed en su cuenta de X, Marino Pusic decidió excluir a Bondarenko de la lista para el duelo de la Roshn League ante Al-Hazm, en el Alinma Stadium de Yeda. Junto a él, también se cae el brasileño Matheus Goncalves.

No es un caso aislado. Es la tercera vez que Bondarenko se queda fuera de una convocatoria liguera desde que aterrizó en el club.

Un fichaje señalado desde el primer día

La historia nació torcida. Antes incluso de que se cerrara la operación, una parte importante de la afición de Al-Ahli ya había mostrado su rechazo al fichaje del ucraniano. El escepticismo no se quedó en redes sociales: se trasladó a la grada.

En el contundente 5-0 ante Al-Riyadh, uno de los pocos partidos en los que Bondarenko tuvo minutos con la camiseta de “Al-Raqi”, el jugador fue abucheado por los hinchas. Desde entonces, no ha vuelto a tener continuidad.

Hasta ahora, el balance es mínimo: solo dos apariciones en liga. Estuvo en la derrota por 1-3 frente a Al-Khaleej en la cuarta jornada y en la goleada ante Al-Riyadh en la quinta. Nada más.

El resto son ausencias. No fue convocado en el 0-3 ante Al-Hilal en la tercera fecha ni en el 2-3 contra Al-Qadsiah en la sexta. Y ahora se prolonga su castigo deportivo frente a Al-Hazm, en la séptima.

El problema ya no es solo Bondarenko

La situación complica especialmente a Marino Pusic. No se trata de un fichaje impuesto por la directiva ni de una apuesta ajena al cuerpo técnico. Al contrario: el técnico neerlandés fue quien impulsó con más fuerza la llegada del centrocampista, a quien conocía de primera mano tras coincidir con él en Shakhtar Donetsk entre 2023 y 2025.

Pusic pidió a Bondarenko. Lo defendió. Y ahora lo deja fuera de las convocatorias en una fase temprana de la temporada, mientras el equipo encadena derrotas sonadas: 0-3 ante Al-Hilal, 2-3 contra Al-Qadsiah, y con la visita de Al-Hazm convertida en examen.

Cada ausencia del ucraniano reabre la misma herida: la afición no quería este fichaje, el entrenador sí. El jugador no despega, el equipo tropieza y el debate se dispara.

En Yeda, la pregunta ya no es solo qué papel tendrá Bondarenko en Al-Ahli. La cuestión empieza a girar alrededor de otra figura: cuánto tiempo puede permitirse Pusic sostener una apuesta personal que hoy ni juega, ni convence, ni tiene a la grada de su lado.