Antonelli lidera en el Madring dejando a Leclerc a solo 0.113
Kimi Antonelli volvió a demostrar por qué lidera el campeonato. El piloto de Mercedes se adueñó de la segunda sesión de libres del Gran Premio de España, en un abrasador y delicadísimo Madring, y dejó a Charles Leclerc con Ferrari a solo 0.113 segundos, en una tarde en la que el margen de error fue prácticamente inexistente.
El nuevo trazado de 5,4 km, mitad urbano, mitad circuito permanente, no dio tregua. Muros cerca, escapatorias mínimas y curvas rápidas que castigan cualquier duda. Durante la mañana, los equipos se habían protegido, levantando el pie y priorizando memoria muscular sobre tiempos. Por la tarde, el guion cambió. No del todo, pero lo suficiente como para empezar a enseñar cartas.
Antonelli impone el ritmo… y el riesgo
En el primer tramo de la sesión, con neumático medio, Antonelli marcó el camino con un 1:34.428. No tardó en responder Max Verstappen, que se colocó al frente mientras los pilotos peleaban tanto con el cronómetro como con el tráfico en unos estrechos viales encajonados entre muros de hormigón.
La curva 17, un derechazo traicionero, se convirtió en juez implacable. Varios se fueron largos en la salida, acumulando avisos por límites de pista y recordando que este Madring no perdona distracciones.
Antonelli replicó pronto: 1:33.926 con el Mercedes, con George Russell —dominador de los Libres 1— a menos de una décima. El italiano parecía tener un punto más de confianza, apoyando el coche en las zonas rápidas donde otros dudaban una fracción de segundo.
El punto de ebullición llegó hacia la mitad de la hora, cuando casi toda la parrilla montó el compuesto blando. Sobre el papel, el neumático más rápido. En la realidad, una goma delicadísima de mantener en ventana óptima, castigada sin piedad por las cargas laterales del nuevo circuito.
Antonelli volvió a golpear primero: 1:33.662. Tiempo de referencia. Russell no encontró respuesta inmediata. El hueco lo ocuparon los Ferrari: Lewis Hamilton se colocó segundo y Leclerc, tercero, con el Racing Bulls de Arvid Lindblad firmando un sorprendente cuarto puesto que reclamaba titulares.
El golpe de Lindblad y una tabla congelada
El impulso del joven británico duró poco. Poco después de su vuelta rápida, Lindblad perdió el coche en la curva 13, una izquierda de media velocidad, y se fue contra las barreras TecPro. Sin consecuencias físicas, pero con su sesión terminada al instante.
Bandera roja, 25 minutos para el final. Los comisarios trabajaron a contrarreloj para recomponer la protección, mientras los ingenieros recalculaban programas en el muro.
El parón cortó el ritmo de todos. Y, en la reanudación, nadie logró mejorar a Antonelli. El orden quedó sellado en la parte alta: Antonelli primero, por delante del dúo de Ferrari, Leclerc y Hamilton, con Lindblad aferrado a un meritorio cuarto puesto pese al accidente.
Russell acabó quinto y Verstappen, sexto, sin encontrar la vuelta limpia que buscaba en un día en el que Red Bull Racing no terminó de encajar el coche en las exigencias del Madring. Oscar Piastri salvó los muebles en McLaren con el séptimo mejor tiempo tras una jornada complicada para los vigentes campeones.
Su compañero, el campeón del mundo Lando Norris, apenas completó dos giros antes de desaparecer en el garaje por un problema de transmisión que obligó a McLaren a cambiar la caja de cambios. Un contratiempo serio en un fin de semana en el que cada vuelta cuenta para domar un trazado nuevo y traicionero.
Tsunoda cumple, Ocon se cuela y los ídolos locales se esconden
En Racing Bulls, Yuki Tsunoda aprovechó su tercera aparición del año mientras Isack Hadjar sigue de baja por su lesión de muñeca. El japonés cerró el día en una sólida octava posición, confirmando el buen rendimiento del coche a una vuelta.
Esteban Ocon, con el Haas, se metió noveno, seguido por Liam Lawson con el Red Bull, completando el top 10 y dejando fuera por muy poco a Pierre Gasly, undécimo con Alpine.
Más atrás, Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto colocaron a los Audi en la zona media, por delante de Oliver Bearman (Haas) y Franco Colapinto (Alpine), mientras la atención del público se iba inevitablemente a dos nombres: Carlos Sainz y Fernando Alonso.
Ni uno ni otro asomó por la parte alta. Sainz terminó 16º con el Williams, a más de dos segundos y medio de Antonelli, en un arranque discreto ante una afición que llenó las gradas esperando un golpe de autoridad del madrileño en “su” circuito. Alonso, 17º con Aston Martin, apenas rodó tras un inicio retrasado por un problema de embrague que obligó al equipo a trabajar en el box durante los primeros minutos.
Por detrás, Alexander Albon, Sergio Pérez, Lance Stroll y Valtteri Bottas completaron la clasificación, todos ellos lejos del ritmo de cabeza y con mucho trabajo por delante para no quedar descolgados en la lucha por la Q3.
La primera batalla seria del fin de semana ya ha dejado un mensaje claro: en el Madring, quien se atreve y roza el muro se lleva la recompensa. Antonelli ha sido el primero en asumir ese riesgo y lo ha convertido en autoridad. La cuestión ahora es quién se atreverá a ir todavía más al límite cuando llegue la clasificación.






