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Andoni Iraola y la versatilidad de Szoboszlai como lateral derecho

Andoni Iraola vuelve a mirar a Szoboszlai… pero como lateral derecho

En Anfield, las soluciones ya no siempre salen del mercado. A veces están en el propio vestuario. Y Andoni Iraola, sin un lateral derecho fiable y con las lesiones apretando, vuelve a poner el foco en un hombre que la temporada pasada ya fue bombero de lujo: Dominic Szoboszlai.

El húngaro, elegido mejor jugador del año en Liverpool, firmó su mejor curso desde que llegó al club: 25 contribuciones de gol entre tantos y asistencias (13 goles, 12 pases decisivos) en 53 partidos. Números de estrella. Lo llamativo es que una parte importante de ese impacto llegó desde una posición que no es la suya: el lateral derecho.

Este verano, el club no terminó de apuntalar los costados de la defensa. Y la factura ya ha llegado.

Frimpong sufre, el plan cambia

El arranque de temporada dejó una imagen clara: Jeremie Frimpong, expuesto una y otra vez en los dos primeros encuentros. Demasiado espacio a la espalda, demasiadas dudas en los duelos. Liverpool intentó una maniobra de última hora el día de cierre del mercado, con un intento silencioso de reforzar ese costado desde Chelsea. La respuesta fue rápida: negativa rotunda del club londinense. Nada de salidas.

Sin refuerzo y con el calendario apretando, Iraola mira hacia dentro. Y Szoboszlai vuelve a aparecer como solución. El técnico no lo esconde. Tampoco dramatiza.

«No he encontrado ninguna situación en la que un jugador me haya dicho que no quiere jugar en una posición», explicó, prudente, en la sala de prensa del jueves por la mañana.

La frase marca el tono. Aquí nadie elige dónde jugar; se elige ayudar.

«Hablamos, pero todos quieren ayudar. Si tenemos que poner a Dom como extremo derecho, como lateral derecho o como centrocampista, él quiere ayudar primero al equipo», añadió el entrenador.

En un momento en el que las bajas obligan a improvisar, la polivalencia deja de ser un lujo y se convierte en requisito.

«Ahora tenemos algunas lesiones y necesitamos la versatilidad de los jugadores, jugadores como Dom. Incluso durante el partido tienen que cambiar de posición», remató Iraola, dejando claro que la pizarra será viva y cambiante.

Sin más fichajes… y sin lamentos

El mercado dejó una gran inversión, la de Bradley Barcola por 123 millones de libras, pero no más incorporaciones de peso para el primer equipo. Aun así, Iraola se niega a presentar la situación como una carencia.

«Estoy muy contento con los fichajes que hemos hecho. ¿Quería más fichajes? Al final, el club ha decidido que las incorporaciones que hemos hecho son las que van a mejorar al equipo», explicó.

La frase no suena a resignación, sino a alinearse con la línea del club.

El técnico detalló que hubo otras posibilidades sobre la mesa, pero que se descartaron: «Había otras opciones que decidimos no tomar por diferentes razones, a veces deportivas o económicas; la operación no tenía sentido en el mercado. Pero ahora estoy contento».

Ahí aparece el mensaje hacia el vestuario: «Tenemos mucha calidad en el equipo. Es el momento de que los jugadores lo den todo». Nada de excusas, nada de mirar hacia lo que no llegó. El foco está en exprimir lo que ya tiene.

El lateral derecho, un rompecabezas

La realidad, sin embargo, es tozuda: en la plantilla falta un lateral derecho específico y fiable. Y Conor Bradley, pieza clave para esa demarcación, está fuera por lesión.

Iraola lo asume y vuelve a subrayar el valor de Szoboszlai: «El reto en la plantilla ahora es que no tenemos a Conor ahí, en el lateral derecho. Por eso valoro a Dom en esa posición, porque puede jugar ahí».

La idea es clara: la versatilidad como salvavidas. «La versatilidad del jugador nos ayuda a superar los momentos en los que tenemos lesiones», apuntó. En el centro del campo, en cambio, el técnico considera que sí tiene recursos suficientes: «En el mediocampo tenemos buenos números. Ahora se trata de acertar yo con las decisiones».

Ahí entra el trabajo fino de entrenador, de ir probando, mezclando, corrigiendo: «Estoy encontrando ahora las mejores combinaciones, y entramos en un periodo en el que vamos a jugar muchos partidos. Tendremos la oportunidad de ver las opciones que tenemos y las combinaciones que podemos hacer. Es una cuestión de entrenamiento».

En otras palabras: el laboratorio está abierto. Y Szoboszlai es una de las piezas más moldeables.

Parte médico y horizonte inmediato

Las lesiones condicionan todo. Obligan a colocar «piezas cuadradas en agujeros redondos», como se suele decir en Inglaterra. Y en Liverpool esa sensación se ha instalado en las últimas semanas.

Iraola ofreció una actualización clara sobre los tocados, con un orden de regreso que marca también el corto plazo del equipo: «El más cercano a volver es Joe Gomez. Empezará a entrenar con nosotros la próxima semana».

Detrás de él, otro nombre importante para la rotación defensiva: «El siguiente es Giovanni Leoni; podría entrenar con el grupo durante el parón». Después, el propio Conor Bradley, clave para liberar a Szoboszlai de la banda si se recupera bien. «Conor es el siguiente y, sobre todo, Hugo, más a largo plazo», cerró el técnico.

Hasta que esas piezas regresen, la realidad es simple: Iraola tendrá que seguir tirando de soluciones creativas. Y ahí, un centrocampista que viene de firmar 25 acciones de gol puede volver a arrancar desde el lateral derecho.

La pregunta es obvia: ¿cuánto tiempo podrá Liverpool sostener esta apuesta por la versatilidad antes de que el desgaste pase factura en la lucha por los títulos?