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Andoni Iraola y su primer desafío en Anfield

El estreno competitivo de Andoni Iraola al frente de Liverpool no pudo ser más dramático: Dominik Szoboszlai rescató un punto en el último suspiro en Newcastle y evitó que el debut del técnico vasco se tiñera de derrota. Ahora llega el siguiente examen, y no es menor: primer partido de Premier League en Anfield, este sábado a las 12.30h, ante un rival incómodo y con el mercado aún ardiendo alrededor del club.

Nottingham Forest, dirigido por Oliver Glasner, aterriza en un estadio donde en los dos últimos cursos convirtió la vida de Arne Slot en un pequeño infierno. Dos visitas, dos victorias visitantes, 4-0 de global y un mensaje claro: los de Midlands no se arrugan en Anfield. Iraola lo sabe. Y no se esconde.

El contexto: Barcola, el mercado y la incertidumbre

El jueves por la mañana Liverpool alcanzó un acuerdo de estructura con Paris Saint-Germain para el fichaje de Bradley Barcola, el gran objetivo ofensivo del verano tras la marcha de Mohamed Salah. El pacto, aún pendiente de cerrar detalles, se mueve en cifras estratosféricas: una cantidad garantizada de algo más de 100 millones de libras y un paquete total que podría rondar los 120 millones con variables ligadas a éxitos individuales y colectivos.

Iraola, sin embargo, rehúye entrar en nombres propios que todavía no son suyos: «Como sabéis, estamos intentando fichar en esa posición. No podemos hablar de jugadores que ahora mismo no son nuestros. Queremos mejorar y cubrir ese puesto porque no tenemos los números. Espero que tengamos buenas noticias pronto, pero aún no estamos ahí», explicó.

El vasco admite que vive en una especie de limbo hasta el cierre de la ventana: «No sé qué va a pasar. Incluso yo tengo que ser paciente. El 2 de septiembre sabremos quiénes somos y qué opciones tenemos, entonces podremos empezar a hacer planes de verdad. En mi cabeza tengo claro lo que quiero, lo hemos hablado desde el principio con el club, ellos saben lo que queremos. Ahora se trata de cerrar los acuerdos».

La prioridad está clara: extremos. «Es verdad que necesitamos jugadores en las bandas. Si podemos mejorar otras zonas, lo haremos, pero no sé cómo va a terminar el mercado. Es muy incómodo, estás gestionando incertidumbres todo el tiempo. En cuatro o cinco días sabremos qué tenemos y podremos hacer planes de verdad».

Preguntado por si se conformaría con uno o dos fichajes más en las alas, fue directo: depende del resto del puzzle. Hay posiciones mermadas por lesiones de larga duración y eso condiciona todo.

El debate del centro del campo y el equilibrio perdido

El empate en Newcastle abrió un debate inmediato sobre el centro del campo y las transiciones defensivas. Iraola no se sorprende por el ruido. Lo esperaba.

«No me sorprende la reacción, sabía que al llegar aquí todo se iba a magnificar. Es solo un partido en el que hicimos muchas cosas muy buenas, también en el centro del campo, pero hay cosas que mejorar», admitió. «En fútbol siempre se va a los goles. Si repites exactamente el mismo error, es normal que se hable de las transiciones defensivas».

El técnico cree que el equipo corrigió sobre la marcha: «Creo que mejoramos durante el partido en ese aspecto, fuimos mucho mejores a la hora de llegar con números atrás. Para mí el primer gol es más culpable que el segundo por cómo estábamos posicionados cuando perdimos el balón».

La palabra clave que repite es “equilibrio”. No quiere un Liverpool partido en dos, pero tampoco un equipo encorsetado y previsible: «No podemos atacar con todos. No quiero decirle a Ryan Gravenberch que no conduzca el balón; contra Monaco el gol llegó de un pase suyo a Alex. Hay un equilibrio, reconocer la situación y cómo compensar los números en esas posiciones. No siempre es uno se queda y otro va. Si el rival defiende muy atrás, quizá los dos puedan irse arriba».

Y avisa: no piensa sacrificar la fluidez ofensiva que vio en el debut: «No queremos perder el lado ofensivo, la fluidez, la llegada de gente. Nos castigaron el otro día y hemos trabajado intensamente en ello. No es nada nuevo, siempre queremos controlar eso. Pero no podemos pasar de enviar a mucha gente arriba a meter a todos atrás y que el equipo parezca plano. Es cuestión de identificar la situación. Los jugadores muy buenos huelen si pueden asumir el riesgo de ir o de quedarse; esa es la calidad del jugador que toma esas decisiones».

Sensaciones en Newcastle y la figura de Gakpo

Más allá de los goles encajados, Iraola se quedó con una idea clara del estreno: Liverpool mandó.

«Creo que controlamos bastante bien el partido. Tuvimos posesiones con sentido, fuimos bastante directos en ataque. Me sentí bien durante el encuentro, sentía que estábamos más cerca de marcar que Newcastle en la mayor parte del juego. Vi cosas muy buenas en el primer partido».

Entre esas cosas, una figura sobresale: Cody Gakpo. «Después del rendimiento que tuvo en el primer partido digo lo mismo: está jugando muy bien para nosotros. Ha estado muy bien desde que volvió del Mundial. Tiene la actitud correcta y espero que podamos mantenerlo a ese nivel. Puede ser muy influyente para nosotros».

Pero el técnico no se engaña. Con el mercado abierto y grandes operaciones en marcha, nadie tiene plaza garantizada: «Cuando el mercado está abierto y traes jugadores caros, no puedo garantizar nada. No sé cuántos vamos a fichar o qué va a pasar. La experiencia me dice que si aparece una oportunidad el último día, puedes hacer algo».

Anfield, un estreno que pesa

El sábado no será un partido cualquiera para Iraola. Debut liguero en Anfield, un estadio que ya sintió en pretemporada pero que ahora se presentará en su versión más exigente.

«Va a ser un momento especial para mí, mi primer partido de Premier League en Anfield. Ya lo sentí en pretemporada. Estaré pensando en el partido, pero también va a ser emotivo, tiene que serlo porque es un lugar especial. Espero que todo vaya bien y que disfrute del partido».

Al otro lado, un Nottingham Forest que con Glasner ha ganado solidez y oficio: «Ha tenido mucho éxito. Se ve enseguida la estructura del equipo. No conceden muchas ocasiones; contra Leeds fue un partido muy cerrado que se decidió con una falta en el último minuto. Tendremos que ganarnos cada ocasión, ganar los duelos, aquí no te regalan nada. Tendremos que estar bien con balón y ser pacientes porque defensivamente son muy sólidos, muy buenos y tienen jugadores de calidad. En transición son una amenaza muy seria al contraataque».

La historia reciente en Anfield les respalda. Forest ganó 1-0 en septiembre de 2024, en el segundo partido liguero en casa de Arne Slot, y repitió con un 3-0 el pasado noviembre, cuando el ciclo del técnico neerlandés empezaba a desmoronarse. Iraola hereda ese fantasma. Y sabe que un tropiezo reavivaría comparaciones incómodas.

Lesiones, descartes y la irrupción de Jacquet

El técnico también detalló la situación de su plantilla. No habrá Federico Chiesa, que sintió molestias en la espalda en el duelo ante Como. Tampoco entró Harvey Elliott en la última lista, una decisión táctica más que médica.

«Fede no está disponible, en el partido contra Como notó algo en la espalda. Con Harvey y algunos jugadores solo puedo elegir 20. Harvey está trabajando y mejorando cada semana, pero todavía prefiero otras opciones por el equilibrio del banquillo. Por eso James McConnell estuvo en la convocatoria. Pero ahora es una nueva semana y nuevas oportunidades para todos. Tienen que mantener esa mentalidad».

Entre las notas positivas, la actuación de Jacquet en su debut dejó buenas sensaciones: «Jugó muy bien teniendo en cuenta que era su primer partido. Es verdad que estaba cansado, tuvimos que cambiarlo porque se le notaba el cansancio en los últimos cinco minutos. Está muy confiado con balón y es bueno sin balón. Es muy joven, tenemos que aceptar que cometerá errores».

Un banquillo corto en bandas y un plan claro

Iraola insiste en que la plantilla sufre especialmente por fuera. Las bandas son la prioridad, y no solo por la marcha de Salah: «Sabemos desde el principio lo que queríamos. Probablemente nos falta un jugador en algunas posiciones por lesiones de larga duración y esos han sido nuestros principales problemas».

El técnico acepta que hasta que se cierre el mercado vivirá con la incomodidad de no saber exactamente qué equipo tendrá: «Es muy incómodo para mí, estás lidiando con incertidumbres todo el tiempo. Pero en pocos días sabremos qué tenemos y podremos hacer planes de verdad».

Entre tanto, el ruido externo no cesa. Se habla de extremos, de un posible lateral derecho, de un centrocampista más, de nombres como Ismaila Sarr o Yankuba Minteh, de si ese acuerdo está realmente caído o no. El club empuja por Barcola, mientras exjugadores como Stephen Warnock reclaman más fichajes atrás y en la medular. El entrenador, en cambio, se refugia en lo inmediato: ganar a Forest.

Anfield espera. El mercado ruge. Y en medio de todo, un técnico que busca algo tan simple y tan complejo como un poco de equilibrio. ¿Será Nottingham Forest el rival contra el que Liverpool empiece, por fin, a encontrarlo?