Alexis Sánchez: un nuevo capítulo en Montreal
Alexis Sánchez lleva años viviendo con la maleta medio hecha. Desde aquel fichaje estelar por Manchester United en enero de 2018 que nunca terminó de despegar, su carrera se convirtió en una ruta de escalas: 45 partidos en Old Trafford, cesión al Inter, regreso definitivo a Milán, un paréntesis prolífico en Marsella, vuelta a Udinese y, más tarde, una aventura en Sevilla en la temporada 2025-26. Mucho aeropuerto, poco arraigo.
A sus 37 años, el chileno busca algo más que minutos. Busca chispa. Y la apuesta, ahora, se llama Montreal.
Un crack en el frío
Bacary Sagna sabe bien lo que le espera. El exinternacional francés, que también vivió la experiencia de la MLS con Montreal en 2018 tras pasar por Manchester City y Benevento, no duda al analizar el reto de Alexis en Canadá.
“Primero tendrá que adaptarse al frío. Créeme, hace frío”, advirtió Sagna en declaraciones a GOAL, hablando en nombre de BetVictor Online Casino.
La sonrisa va implícita, pero el mensaje de fondo es serio: el clima exige, el fútbol también.
Aun así, el francés no tiene dudas sobre el nivel del chileno: “Alexis Sánchez es un jugador top. Ya tuve algunos comentarios y la gente quedó impresionada con su primera sesión, pudieron ver la diferencia de calidad, pudieron ver por qué es Alexis Sánchez”.
Es justo ahí donde se abre la puerta a la esperanza. Lejos quedan aquellos días en los que Alexis se colaba con naturalidad en las listas de los 20 mejores del mundo, impulsado por sus actuaciones con Arsenal. Después, salvo aquel registro de 18 goles en Francia, el impacto goleador se fue apagando. No la clase, no el carácter, pero sí la contundencia. Montreal se presenta como el escenario ideal para intentar encender de nuevo la mecha.
Volver a disfrutar del juego
Para Sagna, el objetivo va mucho más allá de las estadísticas: “Es muy importante para él volver a disfrutar del fútbol y mostrar por qué rindió así en Arsenal, por qué estuvo entre los 20 mejores jugadores del mundo en algún momento. La MLS se dará cuenta pronto, porque es un jugador top y me alegra verlo jugar en Montreal. Ojalá tenga un gran impacto”.
El mensaje es claro: no se trata solo de lo que Alexis puede darle a la liga, sino de lo que la liga puede devolverle a él. Un entorno menos asfixiante que la élite europea, pero con foco mediático suficiente como para que cada gesto técnico tenga repercusión.
Montreal, mucho más que una plaza de paso
Cuando Sagna habla de Canadá, no lo hace como un turista de paso. “Viví allí tres años”, recuerda. Su descripción del país y, en particular, de Montreal, explica por qué tantos veteranos de élite ven la MLS y el mercado canadiense como algo más que un retiro dorado.
“El estilo de vida es muy bueno. El ecosistema está hecho para una gran vida en familia. Es un país increíble”, subraya. Habla de un lugar equilibrado, con estaciones marcadas, donde la gente vive bien. De Montreal, destaca su encanto particular: una ciudad con alma europea y estructura norteamericana.
Incluso el invierno, ese mismo que usó para advertir a Alexis, tiene su encanto: paseos de dos horas sobre la nieve en el parque, chocolate caliente en mano, una vida que te “aterriza”, que te baja el ritmo. Para un futbolista que ha pasado años bajo la lupa constante, ese tipo de normalidad puede ser un lujo.
Sagna recuerda que Montreal ha llegado a figurar entre las mejores ciudades del mundo para vivir. Buen ambiente, gente feliz, un país bilingüe donde conviven francés e inglés y, además, una comunidad hispanohablante en expansión. Para un chileno que ha recorrido medio planeta, no suena a mal refugio.
Un contrato con tiempo… y un espejo llamado Messi
Alexis firmó en agosto de 2026 un contrato por dos años con Montreal. No es un acuerdo simbólico, ni una gira de despedida comprimida en unos meses. Es tiempo para adaptarse al país, al club, a la liga, y para intentar acercarse, aunque sea de lejos, al impacto que otro viejo conocido suyo ha logrado al otro lado de la frontera.
Lionel Messi, excompañero de Alexis en Barcelona, se ha convertido en el gran argumento de la MLS. A sus 39 años, el argentino sigue castigando defensas como si el reloj no fuera con él. Hace poco, Sánchez lo vio de cerca: cuatro goles de Messi en la goleada de Inter Miami, siete tantos en total, ante un rival canadiense en el Nu Stadium. Un recordatorio brutal de lo que todavía puede hacer un genio veterano cuando encuentra el entorno adecuado.
Alexis no es Messi. Nunca lo fue, ni falta que hace. Pero el espejo está ahí, inevitable. Un jugador que marcó una época en Arsenal, que dejó huella en Barcelona y que, pese a sus altibajos recientes, conserva nombre, jerarquía y un talento que no se evapora de un día para otro.
Montreal le ofrece algo que ya casi no tenía en Europa: margen. Tiempo para equivocarse, para ajustar, para coger ritmo, para reencontrarse con el gol y, sobre todo, con el disfrute. Si la chispa vuelve a encenderse en el frío canadiense, la MLS no solo ganará otra estrella global. Ganará la versión final, madura y desatada, de un futbolista que se negó a irse en silencio.






