Alex Pereira exige revancha con Ciryl Gane en el Madison Square Garden
Alex Pereira no está dispuesto a dejar que su aventura en los pesos pesados termine con la imagen de Ciryl Gane levantando el cinturón interino. El brasileño ya ha marcado su objetivo: revancha inmediata ante el francés, y en un escenario que conoce de memoria y que lo ha visto brillar como pocos: el Madison Square Garden.
En junio, en UFC Freedom 250, Gane frenó en seco la ambición del brasileño. Lo derrotó y se llevó el cinturón interino de los pesados, además del derecho a unificar títulos frente al campeón lineal, Tom Aspinall. Parecía el siguiente capítulo lógico de la división. Pero la categoría reina se ha quedado en pausa.
Aspinall sigue fuera por lesión. No hay fecha segura para su regreso, ni garantía de que defienda el título este año. Ese vacío ha abierto una puerta, y Pereira se ha lanzado de cabeza.
Pereira señala el lugar y el momento
En una entrevista con UFC Brasil, el campeón de dos divisiones dejó claro que no quiere cualquier pelea. Quiere a Ciryl Gane. Y lo quiere en Nueva York, en UFC 334, el 14 de noviembre.
“Creo que es la pelea que tiene sentido. Realmente quiero que se dé, quiero ganar ese tercer cinturón. Creo que ya hice muchas cosas en el UFC y merezco tener esas opciones. Volvería en el Madison Square Garden, yo y Ciryl Gane. Si dependiera de mí, eso es lo que elegiría”, explicó el brasileño.
No es solo una cuestión deportiva. Para Pereira, el Madison Square Garden es casi territorio propio. Allí ya ha construido capítulos clave de su leyenda. Volver como aspirante a un tercer título en una tercera división sería otro golpe histórico a su favor.
Una derrota que no se cerró del todo
Sobre el papel, el UFC no suele recompensar con una revancha inmediata a un peleador que ha sido finalizado en una pelea por título interino. La historia de la empresa va por otro lado. Pero este caso no es tan simple.
La primera pelea entre Gane y Pereira dejó ruido. El brasileño fue finalizado poco después de recibir golpes ilegales a la parte posterior de la cabeza. La secuencia encendió el debate y dejó la sensación de que el desenlace, más que limpio, quedó manchado por la polémica.
Ese matiz mantiene vivo el argumento de Pereira. No se trata solo de orgullo herido; se trata de una derrota que, para muchos, no terminó de quedar completamente resuelta dentro de los límites del reglamento.
Un peso pesado en pausa necesita movimiento
Mientras Tom Aspinall continúa fuera de circulación, el UFC no puede permitirse una categoría pesada congelada. El cinturón interino existe precisamente para evitar que la división se detenga, y la revancha entre Gane y Pereira encaja como una solución de emergencia… y de alto impacto.
Gane, como campeón interino, necesita actividad para sostener su posición y su impulso. Pereira, con su historial de nocauts, su aura de campeón múltiple y su magnetismo como figura, garantiza atención, ventas y ruido mediático. Deportivamente, la pelea responde a una controversia reciente. Comercialmente, es oro.
La ecuación es clara: un campeón interino sin rival definido, un campeón de dos divisiones que clama por la trilogía de cinturones y un Madison Square Garden esperando una gran cartelera en noviembre.
La decisión está ahora en manos del UFC. ¿Escuchará la compañía a Alex Pereira y le dará la oportunidad de perseguir ese tercer cinturón en uno de los escenarios más emblemáticos del deporte, o apostará por otro camino mientras Tom Aspinall se recupera?






