Alex Eala busca romper el hechizo contra Iva Jovic en el US Open
Tercera ronda del US Open. Tercer duelo en pista este año entre Alex Eala e Iva Jovic. Y la número 18 del mundo se agarra a la vieja frase: a la tercera, va la vencida.
La filipina de 21 años llega lanzada. Encadenó dos victorias contundentes, sin ceder sets: 6-1, 6-4 ante la ucraniana Oleksandra Oliynykova y 6-1, 6-2 frente a la estadounidense Mary Stoiana, procedente de la fase previa. Marcadores claros, tenis agresivo, confianza al alza. Pero ahora le espera algo muy distinto: una amiga, una rival, y un muro que todavía no ha podido derribar.
Del otro lado de la red estará la estadounidense Iva Jovic, número 14 del mundo, 18 años, local en Nueva York y convertida, casi sin querer, en la némesis de Eala en esta temporada. Dos veces se han cruzado en 2024. Dos veces mandó Jovic.
Primero, en el HSBC Championships: 6-2, 6-2. Después, en la primera ronda de Roland Garros: 6-4, 6-2. Mismos nombres, mismo guion, misma ganadora.
En Flushing Meadows, Jovic también llega con paso firme. Superó a Fran Jones por 6-4, 6-4 en su debut y luego dejó fuera a Magda Frech con un 7-5, 6-3 que confirmó su autoridad en pista dura. Juega en casa, conoce el ambiente, se alimenta del ruido.
“Super excited, the atmosphere is going to be amazing”, dijo la estadounidense sobre el duelo que se viene ante Eala. “It's super nice to be playing each other in the third round, deeper in the slams, so hopefully we keep going at runs like these.”
Dos amigas que se empujan mutuamente hacia rondas más profundas. Dos competidoras que no se regalan nada.
Eala sabe mejor que nadie lo que tiene enfrente. No solo por los marcadores. Las une algo más que el cuadro del torneo: compartieron pista en el evento de exhibición Stars of the Open, donde incluso sus padres se sumaron a un divertido partido de dobles para los aficionados. Risas, fotos, cercanía. Muy lejos de la tensión que se respirará cuando vuelva a sonar el “play”.
“Iva, she’s an amazing player, young, very talented, and very intelligent. She’s higher ranked and very accomplished, and I’ve encountered my fair share of challenges against her this year”, reconoció la filipina, sin esconder el respeto que le tiene a su rival.
Pero el elogio no implica resignación. Eala insiste en mirar hacia adentro, no hacia el cuadro.
“No está bajo mi control a quién enfrento. Solo doy lo mejor de mí e intento hacer todo lo posible para ganar”, subrayó. Una declaración sencilla, pero reveladora: menos obsesión con el historial, más foco en la preparación.
El contexto no podría ser más simbólico. Eala, buscando su gran victoria ante una top 15 en uno de los escenarios más grandes del tenis. Jovic, intentando reafirmar su dominio particular en esta rivalidad naciente, ahora ante su público. Amigas fuera, implacables dentro.
El duelo está programado para el sábado, hora de Manila, con el horario exacto aún por definirse. Lo que sí está claro es otra cosa: una de las dos saldrá de esa pista con algo más que un pase a octavos. O Eala rompe, por fin, el código Jovic. O la joven estadounidense confirma que esta historia, por ahora, solo tiene una dueña.






