Adam Zampa se une a los Hobart Hurricanes en la BBL16
Adam Zampa vuelve a hacer las maletas. El veterano leg‑spinner australiano, uno de los rostros más reconocibles del cricket corto del país, jugará la próxima temporada de BBL16 con los Hobart Hurricanes, su quinta franquicia en la competición, según adelantó el periodista Tom Morris (SEN).
Firma por dos años y aterriza en Tasmania tras tres campañas con los Melbourne Renegades, en otro giro inesperado en una carrera que se ha movido por casi todo el mapa del torneo.
La decisión llega en un contexto peculiar. Zampa acaba de dejar su estado natal, New South Wales, para comprometerse con Queensland en el cricket doméstico, un paso que lo vinculó de inmediato con un posible futuro en Brisbane Heat. Sin embargo, el giro final lo lleva al sur, a unos Hurricanes que vienen de terminar terceros en la BBL15, consolidando el impulso de su primer título logrado la temporada anterior.
El currículum internacional de Zampa habla por sí solo: pieza clave en los títulos de Australia en la T20 World Cup 2021 y en la ODI World Cup 2023. Dentro de casa, sin embargo, la historia es distinta. Ha disputado 14 de las 15 temporadas de la Big Bash y todavía no ha levantado el trofeo. Un vacío llamativo para un especialista de su nivel.
Su viaje por la liga cuenta la evolución de todo un torneo. Debutó con Sydney Thunder antes de pasar a Adelaide Strikers en la BBL03. Desde ahí se consolidó en Melbourne Stars, donde pasó ocho temporadas y sufrió tres derrotas en finales: 2015/16, 2018/19 y 2019/20. Después llegó el traspaso que sacudió a la ciudad: del verde de los Stars al rojo de los Renegades, un cambio de acera que todavía se recuerda.
Ahora, Hobart. Y esta vez con un factor clave: Zampa estará disponible para toda la campaña. El calendario internacional lo libera entre diciembre de 2026 y febrero de 2027, sin compromisos de Australia en cricket limitado durante un periodo dominado por cuatro Tests en casa ante New Zealand y una gira de cinco Tests en India. Un lujo para cualquier franquicia: un especialista de élite, sin ventanas cortadas por convocatorias nacionales, para construir alrededor de su figura.
Los Hurricanes, que ya han demostrado que saben competir en los momentos grandes, añaden así un engranaje de alto nivel a su ataque. Zampa, a sus 34 años, entra en una fase de la carrera en la que el legado pesa. El título que se le ha resistido en la Big Bash empieza a convertirse en una cuenta pendiente. Y Hobart se presenta como el nuevo escenario para intentar saldarla.
Calvin Harrison se viste de naranja: otro inglés para Perth Scorchers
Mientras Zampa cambia de puerto, la otra gran noticia del mercado llega desde Inglaterra. Calvin Harrison, leg‑spinner de 28 años, se incorpora a Perth Scorchers y se suma a la creciente oleada de jugadores ingleses que han convertido al conjunto de Australia Occidental en una especie de segunda casa.
El anuncio aterriza pocas horas después de que Ben Stokes fuera presentado como fichaje estrella de Adelaide Strikers. Dos movimientos, dos perfiles distintos, un mismo mensaje: la BBL sigue siendo un imán para talento inglés.
Perth conoce bien ese camino. La lista de compatriotas de Harrison que han vestido de naranja es extensa: Matt Hurst, Keaton Jennings, Zak Crawley, David Payne, Stephen Eskinazi, Adam Lyth, Tymal Mills, Laurie Evans, Jason Roy, Joe Clarke, Liam Livingstone, Chris Jordan, Tim Bresnan, Ian Bell, David Willey, Michael Carberry y Paul Collingwood. Nombres que han dejado huella en distintas etapas de un club que ya suma seis títulos y que se ha acostumbrado a reclutar bien y ganar mejor.
Harrison llega con una trayectoria tan particular como su pasaporte. Nació en Sudáfrica, creció en Nueva Zelanda y se terminó de formar en la Academy de Somerset en la adolescencia. Desde ahí ha ido escalando hasta convertirse en uno de los spinners más eficaces del T20 inglés: 97 wickets en 99 partidos con promedio de 22.28, y 10 wickets a 19.7 de media en la última edición de The Hundred.
No es un fichaje de nombre rimbombante, pero sí de fondo. Un especialista en ritmo corto, con números sólidos y margen de crecimiento, que ahora afronta su primera experiencia profesional fuera de Inglaterra. Nuevo país, nuevas condiciones, otra presión.
Para Perth Scorchers, que han hecho de la continuidad competitiva casi una marca registrada, se trata de otro movimiento quirúrgico: sumar un leg‑spinner en plena madurez competitiva a un ecosistema que sabe cómo exprimir al máximo este tipo de perfiles.
Para Harrison, el reto es más simple y a la vez más grande: demostrar que puede trasladar su impacto doméstico a uno de los escenarios más exigentes del cricket T20. La Big Bash no suele esperar a nadie. Y menos cuando te vistes de naranja.






